El punto de partida sobre el que Jaime Sánchez y Pablo
San Emeterio han estado trabajando con un único objetivo: añadir
una nueva capa de seguridad y privacidad en el intercambio de
información que garantice la confidencialidad e integridad de los
usuarios en caso de que puedan verse afectados por un atacante
externo como la NSA.
«Toda conversación de mensajería puede ser
interceptada», aseguran ambos expertos, quienes recuerdan cómo
Google ya advirtió que no puede garantizar la total privacidad a sus
usuarios de Gmail. WhatsApp tampoco y menos aún con los fallos en
seguridad que presenta.
¿Qué error de seguridad comete la famosa «app»?
«El primer error de WhatsApp está en cómo utiliza el
algoritmo cifrado que usa, RC4, que tiene mucho tiempo y su uso está
desaconsejado porque se sospecha que ya está completamente roto por
agencias de inteligencia. Una aplicación de mensajería instantánea
segura debería utilizar una clave por mensaje para que nadie logre
descifrar la información. WhatsApp utiliza la misma combinación
secreta para todos sus mensajes. «Si un agente externo con
conocimientos básicos de criptografía quiere espiarnos, lo tiene
muy fácil: podría descifrar el texto original, ya que siempre se
usa la misma contraseña, tanto para enviar los mensajes como para
recibirlos».
Estos dos jóvenes españoles no iban a quedarse de
brazos cruzados ante esta indefensión de los usuarios «Trabajamos
para fortalecer la seguridad del usuario de WhatsApp frente a
cualquiera que quiera interceptar las comunicaciones», aclaran. Por
ello han creado una aplicación que refuerza en tres niveles la
seguridad de la «app»: WhatsApp Privacy Guard, que si nada falla
estará lista el próximo mes de diciembre.
El intercambio de mensajes se haría de forma diferente,
aunque no perceptible para el usuario. «Cuando una persona quiera
enviar un mensaje de WhatsApp, antes de que este salga, WhatsApp
Privacy Guard intercepta el mensaje, lo descifra utilizando la clave
RC4, extrae el texto y le atribuye un algoritmo cifrado propio.
Después, añade el cifrado de WhatsApp y envía a los
servidores de la famosa «app» el mensaje. De esta manera, WhatsApp
ya no puede acceder al mensaje enviado. Si puede ver el resto de
campos del paquete del mensaje porque, de lo contrario, no podría
procesarlo. Este sería el primer nivel de seguridad que añade
WhatsApp Privacy Guard a la famosa «app»
El segundo nivel de seguridad, trata de impedir que un
agente externo «sepa con quién se escribe un usuario» a través de
los metadatos. «Con nuestra aplicación modificamos los
destinatarios a través de distintos teléfonos», asegura el joven.
Se utilizarían otras cuentas por las que, a través de números de
teléfonos virtuales, iría el mensaje.
El proceso sería el siguiente: «El programa intercepta
el mensaje cuando sale del teléfono, extrae el texto y lo envía a
nuestro servidor de mensajería propio. El paquete interceptado se
modifica, sustituyendo cada carácter original por uno comodín y se
permite el paso a los servidores de WhatsApp. El mensaje pasará los
servidores y al llegar al destino será parado por nuestro software,
que se encargará de modificar el texto con los caracteres comodín
por el texto inicial».

