Investigadores de la Universidad de Purdue aseguran que
el futuro de la seguridad en Internet pasa por la biometría, que
permite la identificación humana a través de rasgos físicos o
conductuales. Así, en lugar de recordar decenas de contraseñas,
escáneres de retina, huellas digitales e incluso técnicas de
reconocimiento de voz realizarán la misma función, mejorando la
seguridad y facilitando la tarea.
El uso generalizado de huellas digitales o el
reconocimiento de iris en ordenadores y dispositivos móviles
aumentará la seguridad en la Red, según expertos.
Se trata de diferentes técnicas de biometría, campo de
la inteligencia artificial centrado en la identificación de un
individuo en función de ciertos parámetros de su cuerpo, físicos e
intransferibles. Esta tecnología se va introduciendo poco a poco en
diferentes ámbitos relacionados con la seguridad, sobre todo a gran
escala.
El laboratorio del Centro Internacional de Investigación
de Biometría (ICBR), perteneciente a la Universidad de Purdue,
aspira a extender su uso entre los consumidores, por lo que se ha
convertido en la base donde se prueba todo tipo de tecnologías
biométricas emergentes en busca de posibles puntos débiles antes de
su difusión y comercialización generalizada.
